Mara hace años no era capaz de pedir ayuda, ni siquiera quería reconocer que en algunos momentos no podía con todo. Estaba sobrepasada, emocionalmente no se encontraba bien para afrontar ciertos problemas. Tenía miedo que la rechazaran si pedía ayuda.
Está genial que puedas resolver los problemas por ti misma y también es igual de válido que pidas ayuda cuando lo necesitas. Todas tenemos esa parte vulnerable, no somos perfectas. Acéptate! Pedir ayuda note hace una fracasada ni débil ni inferior a nadie.
A veces estamos desbordadas y no sabemos que hacer o cual es la mejor opción. A veces nos falta experiencia o herramientas para enfrentarnos a un problema.
Mara entendió que pedir ayuda cuando lo necesitaba, significaba que se estaba ocupando de ella, que cuidaba de ella y que hacia lo necesario para estar mejor.
Reconoció y aceptó su vulnerabilidad, porque no la convertía en una persona más débil sino todo lo contrario, la fortalecía. Mara empezó a ser más flexible a la hora de escuchar diferentes opiniones.
aprendió de las experiencias de los demás y se conectó emocionalmente a ellos. Las personas más seguras de si mismas son las que aceptan sus virtudes y defectos.
Quiérete, valórate bonita.
Porque pedir ayuda cuando estoy desbordada o no tengo las herramientas suficientes para abordar el problema no me hace peor, ni mas débil.
Me acepto con mis virtudes y defectos y busco solución a todo aquello que necesito.
¿Eres capaz de pedir ayuda cuando lo necesitas o prefieres hacerlo todo por tu cuenta siempre?


