Te ha pasado otras veces.
Por gustarle a tu pareja te has mimetizado.
Lo has dejado todo por ella.
Te has olvidado de ti misma.
Hoy tienes una cita, la cuarta, y estás algo asustada.
Te hace mucha ilusión, empiezas a sentir cosas intensas, pero estás saliendo de tu zona de confort y eso te genera miedo.
Crees que, si finalmente llegáis a tener una relación, vas a volver a mimetizarte y a dejarlo todo por esta persona.
¿Por qué? Porque crees que, cuando estés en pareja, vas a volver a olvidarte de ti misma para que te quieran.
También es posible que tengas miedo a que esta relación no funcione, como te ha pasado otras veces, y vuelvas a sentir eso como un nuevo fracaso.
Puede haberte pasado otras veces, pero no es ni debe ser siempre así, créeme.
No necesitas mimetizarte con la otra persona.
Tú eres la única que puede decidir hacerlo o no.
Recuerda que, trabajar tu autoestima y tu amor propio solo está en ti misma.
Tener pareja no quiere decir que tengas que dejar tu vida de lado, al revés.
Dos personas, cada una con su vida y queriendo compartir el camino juntos.
¿No te parece bonito eso?
Tener pareja no implica tener que perder tu independencia, ni te hace ser dependiente emocional.
Tampoco significa que tengas que olvidarte de ti misma para gustarle a otro.
Tener pareja ni siquiera es aceptar todo lo que dice el otro para encajar perfectamente.
Bella, párate y entiende que tener pareja es disfrutar de tu propia vida, por un lado, y de la vida que habéis creado juntos, por el otro.
Entiende que no necesitas dejarte a ti misma para disfrutar de compartir la vida con otra persona.
Recuerda que tener pareja no implica que debas mimetizarte ni hacerte pequeña para encajar.
Si quieres poner solución a todo esto, puedes parar unos segundos y preguntarte a ti misma:
¿A qué tengo miedo?
¿Quizás, esta situación, me conecta con mis heridas de abandono?
En caso de que la relación no continuara, ¿cómo me sentiría?
¿Tal vez elegiría seguir intentándolo aunque no le viera convencido?
Si todas las citas han ido bien hasta el momento, ¿por qué esta situación me conecta con el miedo y con la sensación de que algo debería ir mal?
Además, también puedes analizar en qué otras situaciones sientes miedo.
¿Tal vez cuando sentías rechazo de pequeña?
Si haces este ejercicio de forma consciente, con las respuestas podrás encontrar los motivos que te inducen a sentir miedo y entender qué te está queriendo decir esa emoción.
Normalmente, el miedo aparece relacionado con antiguas heridas de infancia que no se han solucionado.
Tienes miedo a sentirte abandonada por no encajar, y eso te lleva a mimetizarte con el otro para darle motivos permanentes para quedarse.
Necesitas analizar lo que te está llevando a esa situación y empezar a sanar tus heridas.
¿Por qué?
Porque sabes que estás sintiendo cosas bonitas por esa persona.
Sabes que respeta tu espacio y la situación te permite ser tú misma.
Sabes que quieres seguir adelante y disfrutar de esta etapa.
Por eso, empieza a escucharte. Sana tus heridas y deja el miedo a un lado. Libérate de él y empieza a ser consciente de lo bonito que estás viviendo.
Sabes que quieres hacerlo.
Sabes que quieres experimentarlo.
Sabes que tienes ganas de vivirlo.
Que el miedo no suponga una barrera. Que el miedo no te domine.
Esto lo estás haciendo por ti, porque lo sientes y quieres disfrutarlo.
¡Mereces permitirte hacerlo!


